Ausgezählt
(Cuenta hasta k.o., Grafit, Dortmund, 2002)
La sexta novela en el ámbito de la Jefatura Superior de Policía de Düsseldorf
Resumen de contenido:
Durante un control rutinario un homicida hiere al joven policía Bruno Wegmann y mata a su compañero. Durante de su huida el asesino mata a otros dos agentes de policía y, al final, unas horas más tarde, es encontrado muerto en su coche – un suicidio, según las investigaciones que siguen.
Poco después llegan a conocerse indicios que hacen ver el incidente de otra manera. ¿De dónde proviene la gran suma de dinero que el compañero de Bruno llevaba consigo? ¿Podría ser que el presunto homicida y su víctima se conocieran?
Mientras los colegas de Bruno le reprochan no haber protegido suficientemente a su compañero muerto, Bruno empieza a investigar el trasfondo del trágico suceso.
Al mismo tiempo le tiene ocupado el robo en un piso en el que se dañó una estatua de gran valor. Bruno se ve confrontado con su propio pasado, porque durante sus estudios ayudó a su mejor compañero Fred a pasar de contrabando esta figura de Vishnu, de ocho brazos, de Camboya. El que le encargó el trabajo fue el padre de Fred, un comerciante de antigüedades, de Düsseldorf.
Bruno desea saber qué secreto alberga la estatua. Cuando va a ver al comerciante de antigüedades a su casa para interrogarle al respecto, encuentra muertos a éste y también a su mujer y a su hija. Bruno quiere unirse a la brigada de homicidios, que dirige Ela Bach, la jefa de la sección KK11. Pero cuando se descubre su relación con el caso, Ela Bach y su equipo le toman incluso por el asesino.
Solamente el jefe de la Brigada de Investigación Criminal, Benedikt Engel, apoya a Bruno. Le promete un ascenso si se muestra dispuesto a espiar a un colega: Max Pommer, el cuñado del compañero asesinado de Bruno. ¿No se ha suicidado en realidad el presunto homicida? ¿No ha seguido y ejecutado Pommer al asesino de su cuñado?
Bruno se opone a espiar a su colega a quien encuentra simpático. Por eso ve una sola posibilidad: Se vuelve a poner los guantes de boxeo que había dejado a instancias de su mujer, y se entrena para un combate benéfico de boxeo para los parientes de las víctimas del asesino de los policías, y también con el fin de rehabilitarse él mismo.
Además sigue investigando el caso del comerciante de antigüedades asesinado. Durante estas investigaciones descubre indicios que muestran una conexión entre este caso y el del asesino de policías. Como Bruno lleva las investigaciones por su propia cuenta, no puede actuar por vía legal.
Mientras que se acerca el día del espectáculo de boxeo, el joven comisario se enreda cada vez más en una red fatal.
“En cuanto a la técnica narrativa, la novela se mueve en un nivel alto. Los caracteres son convincentes, el ambiente es coherente, las diferentes vías narrativas atan al lector hasta el final. Una novela policíaca realista y dura que le garantiza al autor un papel dominante dentro de la literatura policíaca contemporánea.”
(Deutsche Welle)